sábado, 10 de octubre de 2026

Volar es humano, aterrizar es divino. ¿Será así?

 





 

El teatro Coliseo de Buenos Aires es un histórico teatro donde el 27 de agosto de 1920, desde su terraza se realizó la primera transmisión mundial de radio en el mundo, allí el doctor Telémaco Susini y sus alumnos de medicina, todos radioaficionados crearon una nueva forma de comunicarse y disfrutar la palabra y la música desde los lugares más remotos. En la primera transmisión sonó la Ópera Parsifal de Richard Wagner, interpretada por la soprano argentina Sara César.

 

Es uno de los teatros más bellos de Buenos Aires y sin duda allí se presta a disfrutar grandes obras de música clásica y teatro.

 

Con esas referencias es ideal asistir para soltarse en un stand up sobre los miedos que sufren los pasajeros que suben a un avión, sus prejuicios, sus preguntas y sus acciones es un plan ideal para disfrutar de un sábado por la noche para distraerse de la vida cotidiana y reír a carcajadas.




 

Enrique Piñeyro es piloto comercial, médico, cineasta, actor y director de cine. Hace pocos meses interpretó la serie de Netflix “Nada” junto a Luis Brandoni y Robert de Niro, pero su carrera se inicia en el año 2004 cuando realiza un documental sobre la tragedia del vuelo de LAPA en el aeroparque de la ciudad de Buenos Aires con el nombre de “Whisky Romeo Zulú” en la que investiga las causas del accidente. Luego estrenó los siguientes films: “Fuerza Aerea Sociedad Anónima”, “Bye bye life”, “El raty horror show”, además de participar como actor, productor y director en gran cantidad de películas.

 

Por otro lado, Enrique Piñeyro tiene una faz filántropa al trabajar en decenas de proyectos solidarios y humanitarios como monitorear la situación de refugiados que se largan en balsas al mar del norte de África con la esperanza de llegar a Europa. También invitó a periodistas argentinos a sobrevolar el Mar Argentino para ver los pesqueros extranjeros que depredan las aguas nacionales. Y llevó toneladas de donaciones desde España a la India, que afrontaba una seria crisis sanitaria a causa del COVID.

 



En la guerra entre Rusia y Ucrania, Piñeyro continuó con su vocación por brindar ayuda humanitaria en situaciones extremas, colaborando en trasladar en su propio Boeing 787 a refugiados ucranianos que huyeron de la guerra a otros destinos.

Un hombre polifacético, millonario excéntrico con muchas iniciativas dado que su fortuna le permite hacer todo lo que se le ocurra. Su abuelo materno fue Enrique Rocca, hermano y socio de Agostino Rocca, el fundador de Techint. La rama de Agostino de la familia Rocca es la tercera más rica de la Argentina, según el ranking de la revista Forbes 2021.

La Sala




El Gobierno Italiano adquirió el teatro Coliseo con el propósito de ubicar allí el Consulado General de Italia y la Casa de Italia, concretando así las voluntades que dejaba a su muerte el Conde Felice Lora. Este insigne ciudadano italiano, llegado a la Argentina como humilde inmigrante a final del siglo XIX, había construido su fortuna en el nuevo mundo y durante toda su vida se ocupó de obras filantrópicas. Enrique Piñeyro nació el 9 de diciembre de 1956 en Génova y tiene la doble ciudadanía.

La Obra

Ir a ver “Volar es humano, aterrizar es divino” es un stand up que matiza distintas técnicas actorales con videos, efectos especiales, imágenes en 3 D, iluminación, música de Mariachis, videos en vivo y un ingreso a la sala insólito amordazado por un grupo de policía tipo S.W.A.T. luego se ven imágenes tal como las ve un piloto sobrevolando y aterrizando su aeronave.

Si el autor prometía quitarles el miedo a los pasajeros fue el engaño más grande que les pudo hacer a los espectadores ya que les hace ver tres catástrofes aéreas, con lujo de detalles, sobre todo el choque de aviones en Tenerife con más de 500 muertos en una recreación tridimensional vista con lentes especiales.

Solo eso.





El resto del show siguió la línea de los actores de stand up, habló de política mostrando videos de políticos (al estilo de la producción nacional “Las patas de la mentira” donde se mostraba en la década de los 90 furcios y contradicciones donde nadie soportaba un archivo).

En la mayor parte de la obra dio consejos saludables, criticó a laboratorios farmacéuticos y políticas de salud nacionales e internacionales. Habló sobre TDA en los niños y enseñó recetas de cocina en detalle para freír un huevo con una técnica particular para descentrar la yema de la clara y entregó a cada espectador una receta propia en papel para hacer chipa o pan de queso.

Mucha defraudación en el público (efecto bait and switch) un término que se utiliza mucho en análisis de espectáculos y medios para referirse a atrapar al público con una premisa atrayente y luego ofrecer algo completamente distinto.




       Cuando el espectador va buscando un show temático enfocado exclusivamente en la aviación o en superar la aerofobia, la inclusión de temas dispares (cocina, política partidaria, salud, y psicología) genera una ruptura de la expectativa dramatúrgica. Esto produce en gran parte del público la sensación de desilusión o de haber asistido a un monólogo de opinión en lugar del espectáculo temático prometido.

Pero el mayor problema de la función es la digresión constante: en lugar de desarrollar la premisa prometida, el show se desvía hacia un monólogo de opinión personal.

Lo que se vende como un espectáculo temático termina transformándose en un stand-up de agenda personal. Para quien va buscando historias de aviones, anécdotas de pasajeros y un mensaje tranquilizador sobre volar, la sensación al salir de la sala es de desilusión y engaño.

Como todo millonario inquieto, activo, polifacético, excéntrico y filántropo, Piñeyro necesita de “orejas” que lo escuchen y lo aplaudan. Solo un hombre con esas características se puede dar el gusto.

viernes, 20 de febrero de 2026

LA MÁQUINA DEL TIEMPO

 



Primero fue la literatura, luego fue el cine y finalmente el teatro también se vistió de ciencia ficción. El apetito del público por conocer historias que sucederán en el futuro existe en todas las culturas. Esa incógnita de querer imaginar lo que vendrá y saber algo más sobre él, no escapa a la curiosidad mundana.

Desde tiempos inmemoriales el ser humano busca en los horóscopos u oráculos un destino, tal vez para anticiparse, ser protagonista o asegurarse si su vida sirvió de algo. Cientos de autores escribieron sobre viajeros del tiempo y el cine, gracias a su tecnología de efectos especiales, contribuyó a imaginar ciertas predicciones a corto plazo que, en algunos casos, terminaron por cumplirse.

“El túnel del tiempo”, “Volver al futuro”, o “Terminator”, se destacaron en producciones audiovisuales donde el viajar al futuro por teletransportación, era el medio y los espectadores especulaban con una gama de posibilidades.

Pero hubo un antecesor, un comienzo, un nacimiento, el autor britanico Herbert George Wells que en 1895 escribió un cuento de ciencia ficción llamado “La máquina del tiempo” donde anticipó un viaje al futuro.

¿La imaginación del futuro de un escritor del siglo XIX sería la misma que alguien en el siglo XXI?

Esa gama de escritores pre televisión, pre fotografía desarrollaban minuciosamente la descripción.

Hoy la literatura y los guiones cambiaron.

¿Cómo adaptar un cuento de 1895 en el año 2026, es el desafío?





Sin duda que el paso del tiempo fue incorporando no solo tecnologías sino costumbres, realidades, culturas y sueños de cada momento histórico.

Wells en su redacción sobrepasó un cataclismo y llegó hasta una civilización lejana compuesta por dos clases de personas: los Eloi y los Morlok que se enfrentaban entre sí. Los Eloi solo vivían en un placer individual, sin importarles nada, un hedonismo abstracto donde nada les importaba, en cambio los Morlok eran agresivos y sometían a los Eloi.





El autor se proyectó al año 802.701, tal vez no quiso imaginarse un futuro próximo. Pero sus adaptadores de Hollywood recrearon en 1960 con efectos especiales e imágenes de las dos guerras mundiales y una curiosa tienda de ropa femenina donde el maniquí perdía ropa a medida que pasaba el tiempo. Allí Rod Taylor interpretó al viajero del tiempo que intervino en la lucha entre Morlok y Eloi enamorándose de Weena una joven ingenua víctima de una cultura hedonista.





La expectativa fue la obra de teatro homónima estrenada en el Teatro Multiescena de Buenos Aires el 30 de enero de 2026 en un escenario limitado por los recursos escasos en todo sentido. Sin embargo, su director Luis Belenda adaptó la obra de Wells al futuro de 2026, utilizando al personaje de 1900 en un futuro con una sociedad que utiliza teléfonos celulares, inteligencia artificial, tribus urbanas, y feminismo. Luego realizó una escala en el futuro y conoció un robot humanoide que cuidaba un museo de seres humanos, hasta llegar tiempo después a la confrontación entre los Eloi y los Morlok y obviamente conocer a Weena.

Ni tan duro como el libro, ni tan romántico como la película, la versión teatral recorre un espacio ético filosófico señalando el recorrido de la sociedad humana, transmitiendo al público con cada escena la pregunta “¿a dónde va la humanidad?”.





Con doce actores en escena y un despliegue visual que interactúa en sus movimientos con los espectadores, representó a los Morlok como una sociedad futura con características negativas indeseables y deshumanizadas, que enfrentaron otra facción ingenua, tierna, y delicada. Ellos mismos lo dicen en la letra: Es la lucha de los lindos contra los feos o desechados de ese paraíso.

Una versión que sirve para la reflexión y pensar, pensar y pensar.

 

 

 

jueves, 5 de febrero de 2026

RELATIVIDAD: Las miserias personales de los genios.

 “¿De qué sirve la relatividad si no puede aplicarse a la vida?”


Relatividad




Una obra de teatro escrita por Mark St. Germain en la que relata una historia de ficción, envuelta en una hipótesis que “podría haber sucedido”. Luego el público sacará sus conclusiones.

Una historia atrapante que muestra el lado humano de un inventor al ser abordado por una periodista que encuentra una serie de hallazgos en la vida personal del genio, pero que transforma la entrevista en un drama ético.

Teatro Picadero con Luis Machin y Gabriela Toscano.

 

“¿De qué sirve la relatividad si no puede aplicarse a la vida?”

Le dice la periodista en un momento de enfado con el físico, tratando de llevarlo a una instancia menos científica y más humana.

Esta frase funciona como un golpe dramático, porque traslada la teoría científica al terreno humano y moral, cuestionando si el genio puede justificar sus decisiones personales y sus silencios familiares.

¿Y cuales fueron sus silencios familiares?

Una docena de ellos tenían que ver con miedo a la paternidad, al cariño de sus hijos, a la atención y dialogo con ellos y uno más serio que la entrevistadora encontró en cartas enviadas por la esposa de Einstein.

La obra *Relatividad* de Mark St. Germain presenta un encuentro ficticio entre Albert Einstein y una misteriosa periodista en 1949, donde lo que empieza como una entrevista se convierte en un intenso cruce de ideas, secretos familiares y dilemas morales.

Trama principal




La acción transcurre en 1949, poco después de la Segunda Guerra Mundial y del impacto de la bomba atómica en la casa de Albert Einstein en Princeton, donde vive ya en la etapa final de su vida. 

Gabriela Toscano representa a la periodista como una mujer que intercepta a Einstein en la puerta de su casa con la excusa de entrevistarlo, pero que oculta una motivación más personal y profunda que da lugar a la trama de la obra.

En la casa además se encuentra la secretaria la memoria viviente del genio, que conoce los pormenores de las andadas del físico con otras mujeres y que además no oculta una relación sentimental. No solo es secretaria, es mucama, amante y cuidadora celosa.

La periodista se presenta como alguien que quiere hacer un perfil de Einstein. Luego la conversación se transforma en un duelo intelectual y emocional. Se discuten temas como:

La responsabilidad ética de los científicos frente a las consecuencias de sus descubrimientos. 

 La tensión entre la genialidad y la empatía hacia los demás. 

 Los secretos familiares de Einstein, especialmente su relación con su hija, que la periodista trae a la luz y que el genio niega haber tenido una hija.

El encuentro revela que la periodista tiene un vínculo personal con Einstein, lo que convierte la entrevista en un enfrentamiento íntimo y moral.  Tiene una noticia inesperada y no duda en refregarle que abandonó a su hija de menos de dos años con otra familia.

La relatividad no solo como teoría física, sino como metáfora de la vida.

El conflicto entre mente brillante y corazón humano:

¿puede un genio desligarse de las consecuencias emocionales y sociales de sus actos? 

Los secretos familiares se exponen en la obra con la tensión entre la figura pública de Einstein y su nefasta vida privada. 






En síntesis, *Relatividad* es una obra que combina historia, filosofía y drama íntimo, mostrando a Einstein no solo como científico, sino como hombre enfrentado a sus propias contradicciones y responsabilidades. 

Einstein es confrontado con la pregunta de si los científicos deben responder por las consecuencias de sus descubrimientos, incluso cuando otros los aplican con fines destructivos (como la bomba atómica).

La obra cuestiona si la brillantez intelectual puede justificar la falta de empatía o el descuido de vínculos personales.

¿Puede alguien ser considerado un “genio” si falla en su rol humano más básico?

El título funciona como metáfora: así como la física relativiza el tiempo y el espacio, la obra sugiere que la verdad y la moral dependen del punto de vista.

¿Qué pesa más, la contribución científica o las omisiones personales?

El pasado oculto de Einstein (su hija dada en adopción) abre un debate sobre la tensión entre la figura pública y la vida privada. ¿Debe un personaje histórico ser juzgado por sus logros o también por sus silencios?

La entrevista se convierte en un duelo verbal que muestra cómo el lenguaje puede ser tan poderoso como las fórmulas matemáticas para cuestionar y desestabilizar certezas.

“¿De qué sirve la relatividad si no puede aplicarse a la vida?”.

Esta frase funciona como un golpe dramático, porque traslada la teoría científica al terreno humano y moral, cuestionando si el genio puede justificar sus decisiones personales y sus silencios familiares.

La periodista le recuerda que la relatividad no debería ser solo un concepto físico, sino también una forma de entender las relaciones humanas.

Lo acusa de haber aplicado su genialidad a la ciencia, pero no a su vida privada, especialmente en relación con su hija y los vínculos afectivos que ocultó.

Einstein defiende la universalidad de su teoría, mientras ella insiste en que la verdadera medida de un hombre está en cómo se relaciona con los demás.

Einstein, acostumbrado a debates intelectuales, se enfrenta a un cuestionamiento íntimo que lo incomoda.

La frase abre el dilema sobre si la ciencia puede desligarse de la moral y la empatía.

Es el momento en que la entrevista deja de ser periodística y se convierte en un juicio personal.


 “No hay ecuación que resuelva el vacío de un corazón.”


domingo, 16 de febrero de 2025

EL PRESIDENTE NECESITA UN PSIQUIATRA

 MI QUERIDO PRESIDENTE





Mi querido presidente.

Una tragicomedia donde intervienen un psiquiatra freudiano y un presidente electo a punto de dar su primer discurso presidencial. Una trama escrita por dos franceses: Mathieu Delaporte y Alexandre de la Patellier que crean una situación límite cuando el presidente de la nación, Maxi De la Cruz, llama a su despacho al mejor psiquiatra del país, Miguel Ángel Solá, para que en menos de dos horas le resuelva un trauma que lo ridiculizaría ante las cámaras de televisión.

Una extraña picazón en la nariz, el día de la asunción, se convierte en una imposibilidad de leer de corrido un discurso cuando al llegar a cierta palabra su boca y su cara se transforman y se desfiguran entorpeciendo y deformando las palabras y su rostro.

Maxi de la Cruz, el día más importante de su vida se levantó muy temprano para ensayar el discurso inaugural de su presidencia cuando descubre ese trauma y llama de urgencia a su médico otorrino, y luego de una cantidad de pruebas, este le dice que nada tiene que ver su nariz y que el problema era psiquiátrico.




Tal vez inspirado en la película “El discurso de Rey” cuando el Rey Jorge VI de Inglaterra era considerado tonto por su expresión al tartamudear, pero Tras la declaración de guerra de la Alemania nazi en 1939, el rey debe emitir un discurso en nombre del Reino Unido, así que busca ayuda para hacer realidad los frutos de su largo entrenamiento del habla que necesitó de métodos poco comunes y una gran fortaleza a nivel mental y emocional.




Miguel Ángel Solá aparece en escena escuchando todas las acciones que el electo presidente había recurrido en ese día como médicos, acupunturistas, y hasta brujos. La ansiedad ante el inminente momento de enfrentar a las cámaras de televisión hace que se le exija resolverlo en menos de una hora y media. Por lo tanto, la obra trabaja en tiempo real buscando soluciones desde la terapia psicoanalista usando medios tan exóticos como impensados.



Parece una tendencia actual la utilización en novelas, series y películas de psicólogos o psiquiatras para revelar los pensamientos de algunos personajes. Un recurso interesante para dotar al público de cierta información que solo está en el inconsciente del paciente, desde sus deseos, hasta sus frustraciones.

El presidente le exige la promesa de curarlo antes del discurso, a lo que el psiquiatra se defiende diciendo, “yo no le puedo prometer nada, soy psiquiatra, no político”.



Se viven momentos de tensión, alternados con frases cómicas, desarrollando un drama personal donde Solá intenta demostrarle que la picazón en la nariz no es más que la punta del iceberg de otros traumas que arrastra de la niñez y la relación con sus padres y hermanos y hoy explotan por la responsabilidad de ejercer la primera magistratura.

Durante la sesión varias veces interrumpe el teléfono llamando al presidente, cosa que irrita al psiquiatra, sin embargo, le permite ver su relación de poder con sindicalistas coimeros (no hace alusión a nada conocido ya que la obra no se mete con la política argentina, aunque parezca casual). Alterado Miguel Ángel Solá arrebata el teléfono y con voz campanuda antes de cortar le dice al interlocutor: “no llame hasta dentro de tres horas, el presidente está cagando”. No son formas de disculpar al presidente, le reclama Maxi de la Cruz, a lo que Solá aclara: “acaso, no cagamos todos… y… ¿los presidentes… no cagan?”



El uso de metáforas, y juegos de auto conocimiento no faltan en la obra. Tensiones, angustias y risas se alternan al buscar ejercicios de superación para la práctica de la oratoria, donde el lenguaje no verbal de Maxi de la Cruz es grandioso y para aplaudir de pie, como el momento de representar a un toro a punto de dar una cornada.



Para muchos Miguel Ángel Solá es el sucesor de Alfredo Alcón, por su caracterización de autor dramático, sin embargo “Mi querido presidente” es una obra tragicómica que el actor desempeña con gran elocuencia y junto a Maxi de la Cruz hacen un dúo inigualable.



Una gran obra para pensar, enojarse, divertirse, reflexionar y observar las actuaciones y los gags de dos grandes actores.

 


domingo, 4 de agosto de 2024

Ennio Morricone se revuelca en la tumba cuando escucha la interpretación de sus creaciones.

 



En el Teatro Ópera de Buenos Aires se realizó un homenaje sinfónico a Ennio Morricone compositor de más de 500 bandas sonoras de grandes películas.

El autor se destacó por su creatividad y realización entre otras de la música de: LOS INTOCABLES, EL BUENO EL MALO Y EL FEO, EL PROFESIONAL, CINEMA PARAISO, EL CLAN SICILIANO, LA MISION, ÉRASE UNA VEZ EN EL OESTE, ÉRASE UN TIEMPO EN AMÉRICA entre otros.

Gran expectativa se despertó en Buenos Aires al anunciarse en uno de los principales teatros de la calle Corrientes un homenaje a un creador de música como Ennio Morricone.

Más de 2.500 personas esperaban un show de primer nivel, pero se fueron desilusionadas. La orquesta juvenil “Aeropuertos Argentina” totalmente aficionada y el coro “Rendezvous” no estuvieron a la altura de las circunstancias.


En 2023 en el Auditorio de Belgrano hubo otro homenaje con un integrante y colaborador de Morricone, el trompetista Nello Salza, que entre canción y canción relató anécdotas con el maestro y el proceso de crear una música incidental sobre las imágenes de cada película. Incluso le mostró al público porteño el famoso silbido de “El bueno, el malo y el feo”.


El bueno el malo y el feo

El teatro Ópera de Buenos Aires, es un teatro que presenta obras con artistas internacionales y tanto su capacidad, como las comodidades lo ubican entre los mejores.

Comenzó el concierto con imágenes en una pantalla de mapping de los goles del equipo argentino ganador del mundial 78 y recordando que al maestro italiano se le encargó la música representativa de la ceremonia inaugural (para los memoriosos no tuvo tanta trascendencia porque popularmente se cantó otra canción con letra en forma de marcha  “25 millones de argentinos, jugaremos el mundial” compuesta por el bandoneonista Martín Vicente Darré e interpretada por la banda sinfónica de la Ciudad de  Buenos Aires con el coro estable del Teatro Colón, no obstante la canción más cantada por la hinchada fue  “Vamos, vamos argentina”).


Morricone Mundial 78


Comenzar con imágenes condicionó al espectáculo, ya que los tiempos de las imágenes no coincidían con la finalización de la interpretación de la orquesta. Un error que podría pasar solo en un festival musical de una escuela primaria.

Luego continuó con las bandas sonoras de películas y nuevamente otro error garrafal inconcebible en el montaje. Comenzaba con la fotografía de Ennio Morricone y luego imágenes de la película, pero que no eran acordes con la música. Es decir, el público asistió a la sala con la finalidad de recordar esas escenas inmortales del cine y se encontró que mientras se desarrollaban los temas musicales, las imágenes correspondían a “adelantos” de cada una de las películas. Un verdadero bochorno y una sorprendente falta de producción.

 

Un espectáculo pobre, caro y con muchas improvisaciones. Entre ellas un locutor que media hora antes leyó en Wikipedia, quien era Morricone y obviamente cuando la función no está cuidada pasan cosas como que el mapping se pixeló longitudinalmente en la mitad de la pantalla y durante cuatro canciones hubo que “imaginar” las escenas.

Ennio Morricone vivió hasta los 91 años de su vida y dirigió hasta sus últimos días. Dicen que cuando estaba todo bien, el maestro no decía nada, pero cuando las cosas no salían como él quería, había que escuchar sus extensos sermones.

¿Se habrá revolcado por su tumba?



 

 

 


sábado, 13 de julio de 2024

Cuando Frank Sinatra conoció a Carlos Gardel

 

EL ENCUENTRO ENTRE CARLOS GARDEL Y FRANK SINATRA

UN MUSICAL CON TANGOS EN ESPAÑOL, INGLÉS Y LUNFARDO.



¿Mito o realidad?

Gardel con 44 años recibe en su camarín de la NBC a un joven de 19 años Francesco Albertino Sinatra Garaventa y en la intimidad le da consejos que le sirven para toda su vida (como apartarse de malas compañías) y le despierta su vocación de cantante aconsejándole que se presente al concurso para cantantes de la radio (llamado Major Bowes Amateur Hour) que Sinatra gana finalmente, ya con su nombre artístico que Gardel le sugiere dado que su nombre original es muy largo y poco atractivo para incluir en un disco de pasta. Según Gardel, no entraría en la etiqueta.

¿Quién podrá afirmar que ese episodio existió y cual fue el origen de mito?




Cuando Frank Sinatra vino a cantar a la Argentina contratado por Palito Ortega (en 1981) fue hasta el Abasto (por entonces un mercado de frutas y verduras, que había inspirado varios tangos) y dejó un escrito para el morocho del abasto que decía “Gardel, usted me salvó la vida”.



El espectáculo “Cuando Frank Sinatra conoció a Carlos Gardel” da gusto verlo y escucharlo. Canciones en inglés, español y obviamente en lunfardo en un desfile de bailarines y una orquesta en vivo, donde los vestuarios y la escenografía se ajustan a la época.



Una agradable comedia con pasajes risueños donde la voz y la figura de Oscar Lajad se asemejan a la del zorzal criollo. Los consejos de un galardonado de reconocimiento mundial por sus discos y sus películas a una joven promesa de la canción.

Sobre el escenario un display que permite traducir del inglés los pasajes de Sinatra cantando tangos fueron parte del show internacional imperdible para todos los gustos y todas las edades.



Finalmente, el público aplaudió de pie desde cada butaca del Teatro Presidente Alvear.





Pablo Demkow


lunes, 1 de abril de 2024

MEJOR NO DECIRLO


 



Una comedia para pasar el rato, sobre todo si pasaste los cincuenta años.

Narra los conflictos de un matrimonio que envejecen juntos y en la cotidianeidad se enredan en debates permanentes con una sutil cuota de humor.
Quería ver a Mercedes Morán una gran actriz de cine (la había visto en “Empieza el baile”, con Darío Grandinetti, “Norma” con Alejando Awada, “Elena Sabe” porque fue filmada en Húrlingham- todas con guiones pésimos- y “El amor menos pensado” con Ricardo Darín -único guion que valía la pena ver- destacando la capacidad actoral de Mercedes Morán en todas sus actuaciones).
También quería ver a Imanol Arias que desde la película “Camila” con Susú Pecoraro y su nominación al Oscar no lo había vuelto a ver.
El hecho que estuvieran los dos juntos en Buenos Aires era motivo suficiente para no perder esta oportunidad.
Después de ver la función hice la siguiente reflexión:
“Las obras deben estar a las alturas de sus protagonistas”
cosa de no gastar pólvora en chimangos.
Tal vez para esa obra hubiera alcanzado con Jean Pierre Noher y Nancy Duplaá en un teatro “under” a la gorra y listo.
Bueno es cuestión de gustos.
Seguiré esperando una buena obra donde Mercedes se luzca en su papel, porqué en “Mejor no decirlo” Mercedes hace de ella e Imanol hace de él.
Para que te lo imagines pensá en una discusión entre Victoria Donda y Eduardo Feinmann (exactamente eso fue la obra).