“¿De qué sirve la relatividad si no puede aplicarse a la vida?”
Relatividad
Una obra de teatro escrita por
Mark St. Germain en la que relata una historia de ficción, envuelta en una hipótesis
que “podría haber sucedido”. Luego el público sacará sus conclusiones.
Una historia atrapante que
muestra el lado humano de un inventor al ser abordado por una periodista que
encuentra una serie de hallazgos en la vida personal del genio, pero que transforma
la entrevista en un drama ético.
Teatro Picadero con Luis Machin
y Gabriela Toscano.
“¿De qué sirve la
relatividad si no puede aplicarse a la vida?”
Le dice la periodista en un
momento de enfado con el físico, tratando de llevarlo a una instancia menos
científica y más humana.
Esta frase funciona como un
golpe dramático, porque traslada la teoría científica al terreno humano y
moral, cuestionando si el genio puede justificar sus decisiones personales y
sus silencios familiares.
¿Y cuales fueron sus silencios
familiares?
Una docena de ellos tenían que
ver con miedo a la paternidad, al cariño de sus hijos, a la atención y dialogo
con ellos y uno más serio que la entrevistadora encontró en cartas enviadas por
la esposa de Einstein.
La obra *Relatividad* de Mark
St. Germain presenta un encuentro ficticio entre Albert Einstein y una
misteriosa periodista en 1949, donde lo que empieza como una entrevista se
convierte en un intenso cruce de ideas, secretos familiares y dilemas morales.
Trama
principal
La acción transcurre en 1949,
poco después de la Segunda Guerra Mundial y del impacto de la bomba atómica en
la casa de Albert Einstein en Princeton, donde vive ya en la etapa final de su
vida.
Gabriela Toscano representa a la
periodista como una mujer que intercepta a Einstein en la puerta de su casa con
la excusa de entrevistarlo, pero que oculta una motivación más personal y
profunda que da lugar a la trama de la obra.
En la casa además se encuentra
la secretaria la memoria viviente del genio, que conoce los pormenores de las
andadas del físico con otras mujeres y que además no oculta una relación
sentimental. No solo es secretaria, es mucama, amante y cuidadora celosa.
La periodista se presenta como
alguien que quiere hacer un perfil de Einstein. Luego la conversación se
transforma en un duelo intelectual y emocional. Se discuten temas como:
La responsabilidad ética de
los científicos frente a las consecuencias de sus descubrimientos.
La tensión entre la genialidad y la empatía
hacia los demás.
Los secretos familiares de Einstein,
especialmente su relación con su hija, que la periodista trae a la luz y que el
genio niega haber tenido una hija.
El encuentro revela que la
periodista tiene un vínculo personal con Einstein, lo que convierte la
entrevista en un enfrentamiento íntimo y moral.
Tiene una noticia inesperada y no duda en refregarle que abandonó a su
hija de menos de dos años con otra familia.
La relatividad no solo como
teoría física, sino como metáfora de la vida.
El conflicto entre mente
brillante y corazón humano:
¿puede un genio desligarse de
las consecuencias emocionales y sociales de sus actos?
Los secretos familiares se
exponen en la obra con la tensión entre la figura pública de Einstein y su
nefasta vida privada.
En síntesis, *Relatividad* es
una obra que combina historia, filosofía y drama íntimo, mostrando a Einstein
no solo como científico, sino como hombre enfrentado a sus propias
contradicciones y responsabilidades.
Einstein es confrontado con la
pregunta de si los científicos deben responder por las consecuencias de sus
descubrimientos, incluso cuando otros los aplican con fines destructivos (como
la bomba atómica).
La obra cuestiona si la
brillantez intelectual puede justificar la falta de empatía o el descuido de
vínculos personales.
¿Puede alguien ser considerado
un “genio” si falla en su rol humano más básico?
El título funciona como
metáfora: así como la física relativiza el tiempo y el espacio, la obra sugiere
que la verdad y la moral dependen del punto de vista.
¿Qué pesa más, la contribución
científica o las omisiones personales?
El pasado oculto de Einstein
(su hija dada en adopción) abre un debate sobre la tensión entre la figura
pública y la vida privada. ¿Debe un personaje histórico ser juzgado por sus
logros o también por sus silencios?
La entrevista se convierte en
un duelo verbal que muestra cómo el lenguaje puede ser tan poderoso como las
fórmulas matemáticas para cuestionar y desestabilizar certezas.
“¿De qué sirve la
relatividad si no puede aplicarse a la vida?”.
Esta frase funciona como un
golpe dramático, porque traslada la teoría científica al terreno humano y
moral, cuestionando si el genio puede justificar sus decisiones personales y
sus silencios familiares.
La periodista le recuerda que
la relatividad no debería ser solo un concepto físico, sino también una forma
de entender las relaciones humanas.
Lo acusa de haber aplicado su
genialidad a la ciencia, pero no a su vida privada, especialmente en relación
con su hija y los vínculos afectivos que ocultó.
Einstein defiende la
universalidad de su teoría, mientras ella insiste en que la verdadera medida de
un hombre está en cómo se relaciona con los demás.
Einstein, acostumbrado a
debates intelectuales, se enfrenta a un cuestionamiento íntimo que lo incomoda.
La frase abre el dilema sobre
si la ciencia puede desligarse de la moral y la empatía.
Es el momento en que la
entrevista deja de ser periodística y se convierte en un juicio personal.
“No hay ecuación que resuelva el vacío de
un corazón.”





