sábado, 10 de octubre de 2026

Volar es humano, aterrizar es divino. ¿Será así?

 





 

El teatro Coliseo de Buenos Aires es un histórico teatro donde el 27 de agosto de 1920, desde su terraza se realizó la primera transmisión mundial de radio en el mundo, allí el doctor Telémaco Susini y sus alumnos de medicina, todos radioaficionados crearon una nueva forma de comunicarse y disfrutar la palabra y la música desde los lugares más remotos. En la primera transmisión sonó la Ópera Parsifal de Richard Wagner, interpretada por la soprano argentina Sara César.

 

Es uno de los teatros más bellos de Buenos Aires y sin duda allí se presta a disfrutar grandes obras de música clásica y teatro.

 

Con esas referencias es ideal asistir para soltarse en un stand up sobre los miedos que sufren los pasajeros que suben a un avión, sus prejuicios, sus preguntas y sus acciones es un plan ideal para disfrutar de un sábado por la noche para distraerse de la vida cotidiana y reír a carcajadas.




 

Enrique Piñeyro es piloto comercial, médico, cineasta, actor y director de cine. Hace pocos meses interpretó la serie de Netflix “Nada” junto a Luis Brandoni y Robert de Niro, pero su carrera se inicia en el año 2004 cuando realiza un documental sobre la tragedia del vuelo de LAPA en el aeroparque de la ciudad de Buenos Aires con el nombre de “Whisky Romeo Zulú” en la que investiga las causas del accidente. Luego estrenó los siguientes films: “Fuerza Aerea Sociedad Anónima”, “Bye bye life”, “El raty horror show”, además de participar como actor, productor y director en gran cantidad de películas.

 

Por otro lado, Enrique Piñeyro tiene una faz filántropa al trabajar en decenas de proyectos solidarios y humanitarios como monitorear la situación de refugiados que se largan en balsas al mar del norte de África con la esperanza de llegar a Europa. También invitó a periodistas argentinos a sobrevolar el Mar Argentino para ver los pesqueros extranjeros que depredan las aguas nacionales. Y llevó toneladas de donaciones desde España a la India, que afrontaba una seria crisis sanitaria a causa del COVID.

 



En la guerra entre Rusia y Ucrania, Piñeyro continuó con su vocación por brindar ayuda humanitaria en situaciones extremas, colaborando en trasladar en su propio Boeing 787 a refugiados ucranianos que huyeron de la guerra a otros destinos.

Un hombre polifacético, millonario excéntrico con muchas iniciativas dado que su fortuna le permite hacer todo lo que se le ocurra. Su abuelo materno fue Enrique Rocca, hermano y socio de Agostino Rocca, el fundador de Techint. La rama de Agostino de la familia Rocca es la tercera más rica de la Argentina, según el ranking de la revista Forbes 2021.

La Sala




El Gobierno Italiano adquirió el teatro Coliseo con el propósito de ubicar allí el Consulado General de Italia y la Casa de Italia, concretando así las voluntades que dejaba a su muerte el Conde Felice Lora. Este insigne ciudadano italiano, llegado a la Argentina como humilde inmigrante a final del siglo XIX, había construido su fortuna en el nuevo mundo y durante toda su vida se ocupó de obras filantrópicas. Enrique Piñeyro nació el 9 de diciembre de 1956 en Génova y tiene la doble ciudadanía.

La Obra

Ir a ver “Volar es humano, aterrizar es divino” es un stand up que matiza distintas técnicas actorales con videos, efectos especiales, imágenes en 3 D, iluminación, música de Mariachis, videos en vivo y un ingreso a la sala insólito amordazado por un grupo de policía tipo S.W.A.T. luego se ven imágenes tal como las ve un piloto sobrevolando y aterrizando su aeronave.

Si el autor prometía quitarles el miedo a los pasajeros fue el engaño más grande que les pudo hacer a los espectadores ya que les hace ver tres catástrofes aéreas, con lujo de detalles, sobre todo el choque de aviones en Tenerife con más de 500 muertos en una recreación tridimensional vista con lentes especiales.

Solo eso.





El resto del show siguió la línea de los actores de stand up, habló de política mostrando videos de políticos (al estilo de la producción nacional “Las patas de la mentira” donde se mostraba en la década de los 90 furcios y contradicciones donde nadie soportaba un archivo).

En la mayor parte de la obra dio consejos saludables, criticó a laboratorios farmacéuticos y políticas de salud nacionales e internacionales. Habló sobre TDA en los niños y enseñó recetas de cocina en detalle para freír un huevo con una técnica particular para descentrar la yema de la clara y entregó a cada espectador una receta propia en papel para hacer chipa o pan de queso.

Mucha defraudación en el público (efecto bait and switch) un término que se utiliza mucho en análisis de espectáculos y medios para referirse a atrapar al público con una premisa atrayente y luego ofrecer algo completamente distinto.




       Cuando el espectador va buscando un show temático enfocado exclusivamente en la aviación o en superar la aerofobia, la inclusión de temas dispares (cocina, política partidaria, salud, y psicología) genera una ruptura de la expectativa dramatúrgica. Esto produce en gran parte del público la sensación de desilusión o de haber asistido a un monólogo de opinión en lugar del espectáculo temático prometido.

Pero el mayor problema de la función es la digresión constante: en lugar de desarrollar la premisa prometida, el show se desvía hacia un monólogo de opinión personal.

Lo que se vende como un espectáculo temático termina transformándose en un stand-up de agenda personal. Para quien va buscando historias de aviones, anécdotas de pasajeros y un mensaje tranquilizador sobre volar, la sensación al salir de la sala es de desilusión y engaño.

Como todo millonario inquieto, activo, polifacético, excéntrico y filántropo, Piñeyro necesita de “orejas” que lo escuchen y lo aplaudan. Solo un hombre con esas características se puede dar el gusto.

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