sábado, 20 de mayo de 2017

70 años del Puente Internacional Paso de los Libres - Uruguayana


Cuando las inauguraciones pasaban a segundo plano...



Un día como hoy pero de 1947 se inauguró el Puente Ferroautomor Internacional Paso de los Libres - Uruguayana, por los presidentes Juan Domingo Perón y Eurico Gaspar Dutra Uniendo Brasil y Argentina por primera vez. 
La noticia hoy es muy curiosa ya que el puente fue habilitado al público  (dos años antes de su inauguración) el 12 de octubre de 1945 e inaugurado oficialmente el 21 de mayo de 1947. Era la época en que primero se construía luego se usaba y finalmente algún día se inauguraba (a buen entendedor….).
 Hoy es la principal vía de conexión terrestre entre Brasil y la Argentina. Hasta 1997,  fue el único puente que cruzaba el río Uruguay y que unía a las dos naciones Sud americanas.
 En 1935 los gobiernos de Argentina y Brasil firmaron sendos tratados en miras a la construcción de un puente binacional sobre el río Uruguay y tan solo 10 años después el puente ya estaba funcionando, con 1500 metros de longitud, dos carriles para autos y una vía férrea. 
Curiosamente el "peronismo" en su primera presidencia expandió las vías de comunicación, luego el presidente Menem desmanteló los ferrocarriles y finalmente el presidente Kirchner suspendió definitivamente el servicio ferroviario, pese a ser esta su promesa de campaña. Su esposa años después (primero inauguró y nunca funcionó el ferrocarril) en vísperas de su reelección anunció en un acto de campaña con bandas militares y aplaudidores que el ferrocarril uniría las ciudades de Buenos Aires con Montevideo, pero tras una gran inversión en coches e infraestructura ese ferrocarril nunca fue habilitado y sus vagones se herrumbran a la intemperie junto a las ilusiones de los que esperan la re activación de los ferrocarriles de larga distancia.

jueves, 18 de mayo de 2017

La Niña de Guatemala

"DICEN QUE MURIÓ DE FRÍO, YO SE QUE MURIÓ DE AMOR"

Un día como hoy de 1895 fallecía José Martí.
En uno de sus poemas hace alusión a una joven mujer y el amor. 
Parece que fue una historia personal...
En Abril de 1877 teniendo 24 años de edad llegó José Martí a Guatemala, donde trabajó como maestro impartiendo clases en la Escuela Normal y comienza a frecuentar a la familia Garcí­a Granados, cuyo patriarca, don Miguel, era el ex presidente de la república y líder de la revolución liberal.
Así conoce a una de sus hijas, María, de 16 años, quien a pesar de su corta edad era muy bella y virtuosa en el piano. Entre los dos surgió un cariño más allá de la amistad, sin embargo, Martí siempre tuvo presente el compromiso de matrimonio que tenía con la cubana Carmen Zayas Bazán y nunca lo ocultó.
En diciembre Martí­ tuvo que viajar a México para cumplir con su compromiso con Zayas Bazán. En el poema “La niña de Guatemala”, la protagonista muere tras ver que su amado vuelve casado. Sin embargo, en la vida real,­ había terminado su compromiso laboral en Guatemala y habí­a regresado a Cuba. Estando en la isla, se entera de la muerte de María (1878), y posteriormente le escribe el famoso poema, incluido en “Versos sencillos”.
“Evidentemente, la niña de Guatemala habría muerto por una enfermedad respiratoria (murió de frí­o), aunque Martí­ le mostraba su profunda devoción y amor platónico, al referir que murió de amor”

 María García Granados y Saborío

Los Olimareños: La Niña de Guatemala
Quiero, a la sombra de un ala,
Contar este cuento en flor:
La niña de Guatemala,
La que se murió de amor.
Eran de lirios los ramos,
Y las orlas de reseda
Y de jazmín: la enterramos
En una caja de seda.
…Ella dio al desmemoriado
Una almohadilla de olor:
El volvió, volvió casado:
Ella se murió de amor.
Iban cargándola en andas
Obispos y embajadores:
Detrás iba el pueblo en tandas,
Todo cargado de flores.
…Ella, por volverlo a ver,
Salió a verlo al mirador:
El volvió con su mujer:
Ella se murió de amor.
Como de bronce candente
Al beso de despedida
Era su frente ¡la frente
Que más he amado en mi vida!
…Se entró de tarde en el río,
La sacó muerta el doctor.
Dicen que murió de frío,
yo sé que murió de amor.
Allí, en la bóveda helada,
La pusieron en dos bancos:
Besé su mano afilada,
Besé sus zapatos blancos.
Callado, al oscurecer,
Me llamó el enterrador,
Nunca más he vuelto a ver
A la que murió de amor.


martes, 10 de enero de 2017

CINCO CONSEJOS DEL PAPA PARA USAR LA TV E INTERNET



Durante el encuentro con los jóvenes,  en Sarajevo, el Papa Francisco habló con ellos sobre la televisión y los nuevos medios de comunicación: computadoras, tabletas, celulares. Y dio una serie de consejos para usarlos bien, que podemos sintetizar así:

1-“En la época de la imagen hay que hacer lo que se hacía en la época de los libros: elegir lo que me hace bien”. Por eso, “hay que saber elegir los programas, y esta es una responsabilidad nuestra. Si veo que un programa no es bueno para mí, me echa por tierra los valores, me hace ser vulgar, incluso con cosas sucias, tengo que cambiar de canal. Como se hacía en mi época ‘de piedra’: cuando un libro era bueno, lo leías; cuando un libro te hacía daño, lo tirabas”.

2- Cuidado con “la fantasía mala, la fantasía que mata el alma. Si sos joven, vives conectado a la computadora y te conviertes en un esclavo de esta pierdes la libertad. Y si buscás internet programas sucios, pierdes la dignidad”. Tanto en la televisión como en internet “hay cosas sucias, que van de la pornografía a la semi-pornografía”.

3- Atención también “a los programas vacíos, sin valores: por ejemplo, programas relativistas, hedonistas, consumistas, que fomentan todas estas cosas. Nosotros sabemos que el consumismo es un cáncer de la sociedad. De eso hablaré en la próxima Encíclica, que saldrá este mes”.

4- Computadoras y televisores, mejor en un lugar común de la casa: “Hay padres muy preocupados que no permiten que haya computadoras en las habitaciones de los niños: las computadoras deben estar en un lugar común de la casa. Estas son pequeñas ayudas que los padres encuentran” para evitar que los hijos se expongan a todo este tipo de material del que hemos hablado antes.

5- “Estar demasiado apegado a las computadoras, celulares, etc. hace daño al alma y quita la libertad: te hace esclavo de esos medios. Es curioso, en muchas familias los papás y las mamás me dicen: estamos en la mesa con los hijos, y ellos con el celular están en otro mundo”.

“Es cierto que el lenguaje virtual es una realidad que no podemos negar: debemos llevarla por el buen camino, porque es un progreso de la humanidad. Pero cuando nos lleva fuera de la vida común, de la vida familiar, de la vida social, y también del deporte, del arte… y nos quedamos pegados a la computadora, eso es una patología”.

El Papa Francisco subrayó también “la responsabilidad que tienen los centros de televisión en hacer programas que ayuden, que sean buenos para los valores, que construyan la sociedad, que nos lleven hacia delante, que no nos tiren abajo. Y luego hacer programas que ayuden a que los valores, los verdaderos valores, sean cada vez más fuertes y nos preparen para la vida. Esta es la responsabilidad de los centros de televisión

El seminarista de los ojos negros




Desde la ventana de un casucho viejo

abierta en verano, cerrada en invierno
por vidrios verdosos y plomos espesos,
una salmantina de rubio cabello
y ojos que parecen pedazos de cielo,
mientas la costura mezcla con el rezo,
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.

Baja la cabeza, sin erguir el cuerpo,

marchan en dos filas pausados y austeros,
sin más nota alegre sobre el traje negro
que la beca roja que ciñe su cuello,
y que por la espalda casi roza el suelo.

Un seminarista, entre todos ellos,

marcha siempre erguido, con aire resuelto.
La negra sotana dibuja su cuerpo
gallardo y airoso, flexible y esbelto.
Él, solo a hurtadillas y con el recelo
de que sus miradas observen los clérigos,
desde que en la calle vislumbra a lo lejos
a la salmantina de rubio cabello
la mira muy fijo, con mirar intenso.
Y siempre que pasa le deja el recuerdo
de aquella mirada de sus ojos negros.
Monótono y tardo va pasando el tiempo
y muere el estío y el otoño luego,
y vienen las tardes plomizas de invierno.

Desde la ventana del casucho viejo

siempre sola y triste; rezando y cosiendo
una salmantina de rubio cabello
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.

Pero no ve a todos: ve solo a uno de ellos,

su seminarista de los ojos negros;
cada vez que pasa gallardo y esbelto,
observa la niña que pide aquel cuerpo
marciales arreos.

Cuando en ella fija sus ojos abiertos

con vivas y audaces miradas de fuego,
parece decirla: —¡Te quiero!, ¡te quiero!,
¡Yo no he de ser cura, yo no puedo serlo!
¡Si yo no soy tuyo, me muero, me muero!
A la niña entonces se le oprime el pecho,
la labor suspende y olvida los rezos,
y ya vive sólo en su pensamiento
el seminarista de los ojos negros.

En una lluviosa mañana de inverno

la niña que alegre saltaba del lecho,
oyó tristes cánticos y fúnebres rezos;
por la angosta calle pasaba un entierro.

Un seminarista sin duda era el muerto;

pues, cuatro, llevaban en hombros el féretro,
con la beca roja por cima cubierto,
y sobre la beca, el bonete negro.
Con sus voces roncas cantaban los clérigos
los seminaristas iban en silencio
siempre en dos filas hacia el cementerio
como por las tardes al ir de paseo.

La niña angustiada miraba el cortejo

los conoce a todos a fuerza de verlos...
tan sólo, tan sólo faltaba entre ellos...
el seminarista de los ojos negros.

Corriendo los años, pasó mucho tiempo...

y allá en la ventana del casucho viejo,
una pobre anciana de blancos cabellos,
con la tez rugosa y encorvado el cuerpo,
mientras la costura mezcla con el rezo,
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.

La labor suspende, los mira, y al verlos

sus ojos azules ya tristes y muertos
vierten silenciosas lágrimas de hielo.

Sola, vieja y triste, aún guarda el recuerdo

del seminarista de los ojos negros...


I Como Ícaro película francesa sobre la investigación de un fiscal que se acercaba a la verdad

Para estas tardes de verano recomiendo la película de mayor suspenso que vi en mi vida “I como Ícaro”.
Narra la vida de un Fiscal que investiga al gobierno, a los servicios de inteligencia, y al terrorismo internacional. Los argentinos ya se imaginarán el final, no obstante, aún así el suspenso atrapa hasta los últimos segundos de la película.
El título hace referencia al mito griego donde para escapar del laberinto en el que estaba encerado Ícaro armó unas alas uniendo unas plumas con cera pero su vuelo se acercó tanto al sol que la cera se derritió y cayó al mar. El mito de Ícaro se hizo parte del folclore si consideramos al sol como símbolo de la verdad. Cuanto el fiscal más se acercó a la verdad su vida corrió peligro.

Un policial francés de 1979 interpretado por Yves Montand y Música de Ennio Morriconi.
La historia se basa en el silencio gubernamental ante un hecho similar a la muerte de Kennedy pero ambientado en París (curiosamente en la película hay escenas en blanco y negro con pancartas del peronismo del 73). Anterior al film norteamericano JFK y crítico a la investigación norteamericana sobre el atentado. Fue nominada al Oscar (obviamente no ganó) por su temática crítica al imperio, ridiculizando el accionar de la investigación.

HISTORIA DE LA CANCIÓN LIBRE DE NINO BRAVO


LIBRE
La triste historia detrás de la exitosa canción de Nino Bravo.
El cantante interpreta la canción "Libre" dedicada a la primera victima que muere en su intento de cruzar el muro de Berlín.
No había transcurrido un año de la construcción del muro de Berlín y ya los jóvenes alemanes de la llamada Republica Democrática, RDA soñaban con alcanzar la libertad desafiando la estricta vigilancia a una frontera que dividía Alemania.
Peter Fechter con solo 18 años fue la primera víctima intentando cruzar el muro de Berlín, muere el 17 de agosto alcanzado por disparos de guardias que custodiaban el muro.
El plan consistía en esconderse en un taller de carpintería cerca del muro, para observar el movimiento de los guardias desde allí y poder saltar desde una ventana en el momento adecuado hasta el llamado corredor de la muerte (una franja de tierra entre el muro principal y un muro paralelo que recientemente se había empezado a construir) y correr por el mismo hasta una pared cercana a Checkpoint Charlie, en el distrito de Kreuzberg en Berlín occidental.
Cuando intentó escalar el muro, los guardias de la Deutsche Grenzpolizei dispararon. Aunque Kulbeik logró atravesar el muro, Fechter fue alcanzado en la pelvis, a la vista de cientos de testigos. Él cayó de nuevo hacia el corredor de la muerte del lado este, donde quedó a la vista de la gente situado en el lado occidental, entre la cual se incluían periodistas.
A pesar de sus gritos, según testigos, no recibió ayuda médica, del lado Oeste solo pudieron tirarle un botiquín pero no sirvió de mucho, Peter se desangraba hasta morir aproximadamente una hora más tarde.
Casi una hora duró la agonía del joven ante la vista impotente de ambos lados de la frontera. Poco después manifestantes gritaba asesinos a los guardias desde el lado Oeste de la frontera.
Diez años más tarde surge la canción “Libre” interpretada por el cantante español Nino Bravo y compuesta por José Luis Armenteros y Pablo Herreros.
Tiene casi veinte años y ya está
cansado de soñar;
pero tras la frontera está su hogar,
su mundo y su ciudad.
Piensa que la alambrada sólo es
un trozo de metal
algo que nunca puede detener
sus ansias de volar.
En la tarde del 5 de febrero de 1989, disparos de soldados de que custodiaban la frontera desde el lado Este cobraban otra víctima, Chris Gueffroy, pero esta vez la última, otro joven, de 20 años de edad que soñaba con alcanzar sus sueños.


UNA LUZ MISTERIOSA EN LA SELVA

UNA HISTORIA MISTERIOSA...
¿NOS ILUMINÓ LA LUZ DE DIOS?


Siempre me gustó tener una participación activa en las actividades pastorales y por mi condición de periodista una y otra vez, siempre me encasillaban en una revista o una radio, o un video, o un afiche, etc., etc. Nunca tuve la oportunidad de un contacto directo con la gente (siempre fue a través de un medio de comunicación). Por el año 2005 el colegio Leonardo Murialdo organizó una misión a San Pedro en la selva misionera, en la zona de la frontera seca con Brasil y me entusiasmó acercarme a los pobladores realizando un contacto cara a cara con personas que viven en lugares precarios, alejados de la civilización y hablan el "portuñol" una mezcla de español y portugués. El Padre Alejandro también envió algunos docentes y alumnos. Fue una experiencia asombrosa y recomiendo que si la pueden realizar alguna vez en la vida, es muy gratificante y vivencial. 
Bien: Habíamos armado una patrulla con Martín, el que hoy se ordena sacerdote y Daniel, ambos alumnos del último año del secundario. La primera noche nos tocaba limpiar, ordenar bancos y cerrar una pequeña capilla para recibir al resto los misioneros, mientras a otros grupos les tocaba, cocinar, o lavar los platos u otra actividad comunitaria. Cuando nos despertamos a la mañana, se veía un paisaje hermoso, "todos los verdes" posibles en una vegetación atravesados por calles de tierra colorada, Valles con sembrados de tabaco, yerba mate, y algunas araucarias y a lo alto de una loma una humilde capilla. Solo faltaba el tema principal de "La Misión" de Ennio Morriconi para ilustrar el paisaje. De repente como a las 8.00 AM empezó a llover y no paró por tres días consecutivos, treinta y ocho grados de temperatura bajo la lluvia, mosquitos, víboras, charcos y barro por todos lados. Al oscurecer con paraguas y linternas llegamos a realizar nuestra tarea. A Martín se le ocurrió hacer sacar los zapatos a los misioneros en el atrio, y entrar descalzos, así “ensuciarían menos” y no embarrarían el piso. Hicimos una celebración de la Palabra con un seminarista, todo salió bien, despedimos a todos nuestros compañeros y luego a limpiar y ordenar. Cuando terminamos mientras yo espero en el atrio, Martín apagó la luz, Daniel lo esperó con las llaves y cerró una puerta de aluminio y luego una puerta cancel de hierro.
ENTONCES SE HIZO LA LUZ
Desde mi perspectiva veo a través de la hendija de las dos hojas de la puerta que sin que nadie hiciera nada las luces de la capilla se habían encendido solas. ¡Y eso no podía ser! ¿Cómo se lo explicaba a estos dos adolescentes que todavía no lo habían advertido? Estábamos en el medio de la selva, solos, en la máxima oscuridad y bajo una lluvia torrencial.
En ese momento más que la música de “La Misión” de Ennio Morriconi para sonorizar el lugar, sentía los acordes Psycho The Murder de Alfred Hitchcock. 
Para romper el silencio digo - Martín, ¿Al final no apagaste la luz?. Los tres abrimos juntos el cancel, la puerta de aluminio y caminamos hasta el interruptor y nos cercioramos de apagar la luz. Luego con la linterna encendida en la silenciosa y oscura capilla llegamos hasta las puertas, las cerramos, le dimos una vuelta de llave con lentitud y cuando estamos dando la segunda vuelta ¡Se volvieron a encender las luces! Como la primera vez. ¡¡¡Ay, ay, ay !!!…
“Chicos estas deben se cosas de Dios. Querrá que nos quedemos. Entremos y recemos un rato”.
Volvimos a nuestro campamento, les pedí a los jóvenes discreción. Cenamos y en la sobremesa le conté la experiencia a Esteban el seminarista. Creyó que era una broma. No nos creyó. Nos fuimos a dormir y colorín, colorado este cuento NO ha terminado. 
AL DÍA SIGUIENTE….
No podíamos quedarnos así, como si nada hubiese pasado. Esa noche nos tocaba servir la mesa, entonces se nos ocurrió cambiarle la actividad al equipo que tenía que preparar la capilla, argumentando que con tanta lluvia, se iban a mojar y embarrar.
Y la segunda noche, ya más tranquilos, esperamos que se fueran todos, para quedar solos. Barrimos, pasamos el trapo de piso y juntos repetimos los mismos pasos que el día anterior, apagamos el interruptor y salimos en puntas de pie. El silencio y la soledad estaban de nuestro lado para observar con atención (por si pasaba algo) y mientras estamos dando la segunda vuelta a la llave nos distraen unas voces que de repente se transforman en gritos de asombro y pasaron a ser visibles en la oscura noche tormentosa. Era Esteban, el seminarista con su equipo que no nos había visto en la cena y cuando se enteró que habíamos cambiado tareas recordó nuestra conversación y fue para ver si era cierto. Y era cierto, los gritos de su equipo se dieron porque nos veían en la loma con la luz de nuestra linterna cerrando la puerta por fuera y por dentro observaron que todas las luces se encendían solas. Ellos tenían el panorama total del lugar visto a la distancia y de perfil y el asombro de los chicos era indescriptible.
Creo que estas son señales…
Y Martín hoy, muchos años después de aquel episodio se ordena sacerdote.