jueves, 18 de mayo de 2017

La Niña de Guatemala

"DICEN QUE MURIÓ DE FRÍO, YO SE QUE MURIÓ DE AMOR"

Un día como hoy de 1895 fallecía José Martí.
En uno de sus poemas hace alusión a una joven mujer y el amor. 
Parece que fue una historia personal...
En Abril de 1877 teniendo 24 años de edad llegó José Martí a Guatemala, donde trabajó como maestro impartiendo clases en la Escuela Normal y comienza a frecuentar a la familia Garcí­a Granados, cuyo patriarca, don Miguel, era el ex presidente de la república y líder de la revolución liberal.
Así conoce a una de sus hijas, María, de 16 años, quien a pesar de su corta edad era muy bella y virtuosa en el piano. Entre los dos surgió un cariño más allá de la amistad, sin embargo, Martí siempre tuvo presente el compromiso de matrimonio que tenía con la cubana Carmen Zayas Bazán y nunca lo ocultó.
En diciembre Martí­ tuvo que viajar a México para cumplir con su compromiso con Zayas Bazán. En el poema “La niña de Guatemala”, la protagonista muere tras ver que su amado vuelve casado. Sin embargo, en la vida real,­ había terminado su compromiso laboral en Guatemala y habí­a regresado a Cuba. Estando en la isla, se entera de la muerte de María (1878), y posteriormente le escribe el famoso poema, incluido en “Versos sencillos”.
“Evidentemente, la niña de Guatemala habría muerto por una enfermedad respiratoria (murió de frí­o), aunque Martí­ le mostraba su profunda devoción y amor platónico, al referir que murió de amor”

 María García Granados y Saborío

Los Olimareños: La Niña de Guatemala
Quiero, a la sombra de un ala,
Contar este cuento en flor:
La niña de Guatemala,
La que se murió de amor.
Eran de lirios los ramos,
Y las orlas de reseda
Y de jazmín: la enterramos
En una caja de seda.
…Ella dio al desmemoriado
Una almohadilla de olor:
El volvió, volvió casado:
Ella se murió de amor.
Iban cargándola en andas
Obispos y embajadores:
Detrás iba el pueblo en tandas,
Todo cargado de flores.
…Ella, por volverlo a ver,
Salió a verlo al mirador:
El volvió con su mujer:
Ella se murió de amor.
Como de bronce candente
Al beso de despedida
Era su frente ¡la frente
Que más he amado en mi vida!
…Se entró de tarde en el río,
La sacó muerta el doctor.
Dicen que murió de frío,
yo sé que murió de amor.
Allí, en la bóveda helada,
La pusieron en dos bancos:
Besé su mano afilada,
Besé sus zapatos blancos.
Callado, al oscurecer,
Me llamó el enterrador,
Nunca más he vuelto a ver
A la que murió de amor.


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